sábado, 31 de mayo de 2014

Una de mi cosecha

Una Décima de mi autoría


Es mi orgullo haber nacido
en el Puerto de Veracruz,
lugar donde ví la luz,
me hice justo y aguerrido.
Por eso vivo agradecido
con la vida y con Dios
y puedo elevar mi voz,
gritarla con vozen cuello
¡Sólo Veracruz es bello!
como mi tierra no hay Dos.



Una vida en el Folklore


“EL SON JAROCHO ES MI VIDA, MI PASIÓN”: FELIPE OCHOA





*¨Músico autodidacta, ha recorrido Europa y Latinoamérica promoviendo la música veracruzana.

                                         

Jair Avalos López

Veracruz, Veracruz a 12 de Noviembre del 2013.

 


Arpista con 40 años de trayectoria. Felipe Ochoa nació en 1950, en Tierra Blanca, Veracruz. Actualmente es uno de los principales promotores del Son Jarocho en el Estado.
Autodidacta en la música. Felipe Ochoa creció en el rancho el Zacaiste. Su padre, Felipe Ochoa Cruz, también fue músico, reconocido en la localidad.

“Yo recuerdo haber tocado guitarra con mi papá. El arpa la aprendí a tocar a años más adelante, solo con ver y escuchar”, comenta el entrevistado.

Probó suerte como artista a los 17 años. Se mudó al Puerto de Veracruz formando parte del conjunto “los Tiburones del Golfo” de Nicolás Sosa.

A los 23 años de edad, obtiene su primer arpa, con un costo de 2 mil 300 pesos. En ese mismo año, se casa con Rosalba Sosa Ruíz. El matrimonio Ochoa Sosa, tiene dos hijas Adriana y Arlet.

En esa misma temporada forma el trio Chalchihuecan, en compañía de su hermano Marcos. Desde entonces, se presentan con todos los ballets folklóricos del municipio.

“El primer Ballet al que le tocamos fue Tradiciones de México de Ingeniero Vázquez, acompañamos al grupo más antiguo hasta el más nuevo”, declara el arpista.

En su labor artística, el señor Ochoa ha recorrido México y el mundo. Francia, Alemania, Holanda, Suiza, Venezuela y Estados Unidos son algunos países donde se han presentado.

“Siempre ha sido mi satisfacción tocar ante gente que desconoce esta música, que terminan apreciándola, mi vida es el Son Jarocho” asevera el maestro Ochoa.

El arpista ha tenido de espectadores desde el presidente Echeverría hasta Felipe Calderón. El gobernador del estado en turno, los emplea como carta de presentación en encuentros culturales. Tocando para embajadores, así como turistas.
Su pasión por la música, lo lleva día a día a tocar con el corazón. No dejará nunca de promover esta parte del Folklore Veracruzano. Pues dice amar su trabajo.

Una vida en el comercio


 

MIGUEL MARTÍNEZ, 50 AÑOS EN EL MERCADO


JAIR AVALOS LÓPEZ

 


Miguel Martínez Reyes, con 50 años comerciando en el mercado, se ha convertido en uno de los locatarios más antiguos no solo de la zona centro, sino del municipio.

Proveniente de una familia asentada en la congregación de Joachín, Don Miguel recuerda que aquella localidad era muy importante por su cercanía con la estación del ferrocarril.

“Llegaba el ferrocarril y surtía a las pequeñas tienditas del rancho o se bajaban del vagón las personas a comprar alguna golosina o para comprar de comer” menciona.

Durante su juventud, el señor Martínez participó en el primer sorteo para designar los locales del Mercado 20 de Noviembre, resultando ganador del puesto número 9, frente la avenida Juárez.

“Todas las calles del centro estaban lodosas en tiempo de agua o había mucho polvo cuando hacía calor, recuerdo que entraba una carreta gigante del ferrocarril y atravesaba la estación y surtía a la tienda sindical de los ferrocarrileros” afirma el entrevistado.

Comenzando como una tienda de abarrotes, el comerciante describe al aquel entonces nuevo mercado como algo muy benéfico para la población, las ventas eran muy altas y había gran surtido para los compradores.

Actualmente, este comercio ofrece aditamentos para el ganadero y el agricultor, desde limas y piedras para afilar, cinturones de cuero, botas de hule, sillas para montar y correas para caballos.

Con orgullo menciona que es propietario de un antiguo molino para café que adquirió cuando la Tienda Sindical Ferrocarrilera cerró sus puertas. Y este aparato cuenta con más de 40 años de ser utilizado, hasta el momento sigue funcionando como la primera vez.

“Es el único producto de abarrotes que aun vendo, el café lo traigo de Córdoba y es muy bien aceptado por mi clientela”, asegura.

Considera fue un error la desaparición del ferrocarril de pasajeros, pues asegura que había mucha derrama económica. Los viajeros visitaban el municipio y compraban la mercancía que se ofrecía.

A pesar de todos los años de trabajo, Don Miguel Martínez disfruta cada día de labor, pues lo considera un buen ejercicio para sus 90 años de edad. Sin contar la gran cantidad de amigos que durante este tiempo se ha ganado.

Orgullo Terrablanquense


CHALCHIHUECAN: CUARENTA AÑOS EN EL SON


 

“Por personas como los Hermanos Ochoa nuestro folklore y nuestra música jamás morirán”: aseveró Alberto de la Rosa, fundador y director de Tlen Huicani.

 

Jair Avalos López

Veracruz, Ver.

 

El Conjunto Chalchihuecan de los Hermanos Ochoa, cumplió, la tarde del 16 de octubre, 40 años en la música veracruzana, es por esto que la dirección de Turismo y Cultura y el Museo de la Ciudad de Veracruz, celebraron con una Gala Jarocha el aniversario del grupo Musical oriundo de Tierra Blanca.

“En nuestra vida, no nos imaginamos que llegaríamos tan lejos como músicos, estamos muy contentos y agradecidos con Dios que nos dejó llegar a este punto de nuestra carrera”, dijo el arpista Felipe Ochoa, en representación del Trío, compuesto por Marcos Ochoa y Pedro Santaman.

El director del Museo de la ciudad, Héctor Noguera, mencionó que era un pequeño pero significativo homenaje, ya que el grupo de artistas siempre se encuentra disponible y gustoso de promover el folklore propio de nuestro estado.

El evento amenizado por los propios homenajeados contó con la presencia 5 ballets dancísticos como Tradiciones de México, Tlaneci o el Ballet Son de Veracruz quienes bailaron sones desde “El Torito”, “El Coco” o la tradicional “Bruja”, en la Explanada del museo de la ciudad “Coronel Gutiérrez Zamora”.

Además  personalidades de la cultura y las artes locales y estatales asistieron a la reunión, entre ellas el director y fundador de Tlen Huicani, Alberto de la Rosa.

“Son mis amigos, nos conocemos desde jóvenes y es muy grato encontrarme con ellos después de cuarenta años  de trabajo, son un orgullo jarocho”, dijo el maestro de la Rosa, quien a dueto con Felipe Ochoa interpretó el “Balajú”.

Los artistas provenientes de Tierra Blanca, finalizaron su encuentro con el himno veracruzano “la Bamba”, y en compañía de todos los ballets folklóricos y las autoridades presentes recibieron un reconocimiento por sus cuatro décadas en el medio artísticos firmado por la Alcaldesa de Veracruz, Carolina Gudiño.

Nacidos en la localidad de Mata Gallina, Marcos y Felipe Ochoa, son herederos de una tradición musical cimentada por su padre don Felipe Ochoa, arpista nato, quien en distintas rancherías y poblados amenizaba las fiestas con su conjunto, tocando danzones, cumbias, boleros y sones jarochos.

Fue en 1976, cuando Felipe Ochoa hijo, emigra rumbo al puerto de Veracruz, invitado por Nicolás Sosa, para formar el conjunto “los Tiburones del Golfo”, años mas tarde, Marcos deja el municipio de Tierra Blanca y alcanza a su hermano, fue hasta 1980 que se bautizan “conjunto Chalchihuecan” por recomendación de el Ing. Sergio Vázquez director del ballet Tradiciones de México.

Los Hermanos Ochoa, han representado al estado de Veracruz en  España, Francia, Holanda, Venezuela, Suecia y Costa Rica; al finalizar el programa comentaron que el viernes 18 de octubre visitaran Baja California Sur para tocar en un encuentro nacional de Arpistas.
 
 

Gastronomía Cuenqueña


LOS BUÑUELOS EN TIERRA BLANCA


 

*Los buñuelos de Tierra Blanca se caracterizan por su durabilidad y su sabor, de entre los demás.

 

Jair Avalos López




De origen Árabe, los españoles crearon un postre que solo se preparaba en la temporada de frío puesto que muchos de los ingredientes no fermentaban de la misma manera en verano.

Llegados a las costas mexicanas, en la época colonial, los Sevillanos asentados en las playas de Veracruz, convirtieron a los buñuelos en una tradición navideña.

Como platillo típico de la cuenca del Papaloapan, Tierra Blanca se ha distinguido por el sabor de este platillo. Como un ejemplo la señor Zoila Arano, que cada fin de año los comercia.

“Esto comenzó hace diez años, porque mi tia Lucía me enseñó a preparar la masa y hacerlos para freír”, señala la entrevistada.

La primera vez que la señora Zoila los comenzó a vender, tuvieron mucha aceptación por el público. Asegura, que en unas horas salieron los dos kilos de harina preparados.

Asegura que la temporada de los buñuelos es de Octubre a hasta Febrero. Inclusive, en Marzo también se pueden degustar, pero por el calor su sabor no es el mismo.

En algunos países de América Latina, como Colombia, Cuba, y Ecuador los buñuelos forman parte de la cena de Navidad, junto a las natillas. En Colombia, por ejemplo, se suele juntar una medida de queso fresco molido, huevos, almidón de maíz con un poco de almidón de yuca y azúcar.
Todos estos ingredientes se mezclan y se fríen, hasta dorarlos. En Cuba es costumbre confeccionarlos con la masa de la yuca. Son dulces típicos en celebraciones señaladas, como el Día de Todos los Santos, Pascua o las Fallas de Valencia en España.

Aunque, varia la forma y las recetas para hacer, en Tierra Blanca, se han caracterizado por ser un panecillo duradero después de su creación.


“La receta que se hace en la zona, dura muchísimo, en Tuxtepec hacen buñuelos, pero le echan mucho huevo y queda choquillento y no dura lo mismo que los buñuelos veracruzanos”, asevera la señora Arano.

Muchas de las abuelas, tías y madres de familia siguen perseverando en esta tradición, pues la consideran parte fundamental del acervo gastronómico veracruzano.

 

Un guerrero en mi familia: Coronel Leopoldo Robert



 

Coronel Leopoldo Robert, de extracción zapatista, asentado sus tropas en la zona de Acatlan de Pérez Figueroa y varias Rancherias de aquellos años, entre ellas, lo que hoy es Tierra Blanca. Combatió al lado de Panuncio Martínez, quien era su amigo.

 

 

Foto del año 1912



Una vida en el volante


Jorge Bejarano Ruíz Viajero de Vocación


 

*No ha tenido un solo accidente en su carrera. Ha conocido muchos puntos importantes de la República.


 

Jair Avalos López

“Es difícil conducir por carretera, de noche y sin que te gane el sueño”, afirma Jorge Bejarano Ruíz, trailero con más de 30 años de experiencia.
Nacido en Febrero de 1958, en el ejido de San Nicolás, conocido ampliamente como “la Burrera”, Jorge, con 5 hermanos más. Siempre se caracterizó por gustar de los tractores y vehículos que conocía.
Hijo de Daniel Bejarano y Nélida Ruíz, el joven Bejarano, se dedicó a la agricultura y a la ganadería. Afirmando que se crió de manera estricta.
“Mi padre era muy duro, pero jamás nos dejó sin comer” señala el chofer.
Buscando otros ambientes, a los 18 años emigra de su hogar, se muda a la ciudad de Tierra Blanca. Es aquí donde consigue empleo en Servicios Ejidales.
Durante 5 años, Bejarano Ruíz, manejó tractores, arreglándolos y sirviendo a esta empresa, hoy no existente, hasta ser Jefe de Sector.
“Tenía a mi cargo una cierta cantidad de tractores agrícolas, tenía que checarlos y revisar todo lo relacionado con ellos”, aclara el entrevistado.

En 1980, con un nuevo empleo en la Transportadora Moctezuma, “El Bruto” como era conocido en el ambiente laboral, comienza como chofer de tráilers.
“Se manejaba una conocida marca de cerveza, ahí duré 5 años como empleado, y conocí las bases de este oficio”, menciona.
En 1985, se cambia a Transportes Bonampak, donde mejora su salario y su calidad de vida. Cinco años más tarde, ingresa al hoy desaparecido Consorcio Terrones.
“Fue una buena época, había mucha chamba”, argumenta Bejarano Ruíz.
“Bejarano”, como es reconocido por amigos y compañeros, señala que pudo ver la transformación de estos pesados vehículos. Desde la aparición de los camarotes hasta el aire acondicionado.
Con su esposa Amparo Cruz Ruíz, procreó 2 hijos, Daniel y Zuliamith, a quienes les pagó sus estudios con esta profesión.
“Con mi esfuerzo, todo lo que tengo lo he obtenido, a mí me gusta mi trabajo”, asevera el entrevistado.
Durante 33 años, Bejarano, ha recorrido muchas ciudades industriales, así como puertos de descarga. Así como las fronteras de extremo a extremo.
De Cozumel a Ciudad Juárez. Pasando por Guadalajara, Monterrey, Toluca, Chihuahua, Tuxpan, Altamira, Nogales, Linares y muchos otros puntos de importancia para la economía nacional.
Como trailero, es uno de los primeros en la región que manejó el doble remolque. Con orgullo dice que en su carrera no ha tenido ningún accidente.
En diversas temporadas, en compañía de sus hijos, sobrinos, amigos y esposa, comerciaron naranja y queso por diversos puntos del municipio.
En su colonia es reconocido por ser activista. En las inundaciones ocurridas en los años 90, él apoyó a todos sus vecinos dándoles cobijo en su casa.
Jorge Bejarano Ruíz, actualmente labora para una compañía de desechos industriales. Es aquí, que sin tener la primaria aprendió las bases de la química industrial y el manejo de estos desechos.
Aunque ama su trabajo por los lugares recorridos y la gente que conoce. Señala que su empleo es pesado por las largas horas que no se descansa.
“El producto debe de llegar a su destino a tiempo, por eso siempre nos desvelamos”, asegura.
Aunque han pasado los años, Bejarano, hábil en su oficio, regresa cada descanso a su tierra natal. Que siempre fue un punto de llegada para ver y disfrutar a los suyos.
 

Educando por vocación


Ángela Robert, Maestra Rural


*Tan solo con la primaria, ha instruido a 3 generaciones de niños, para leer y escribir.




Jair Avalos López

 


Originaria de la localidad de Aserradero, en el estado de Oaxaca. Ángela Robert Ruíz, es una maestra rural, que puede dar fe del proceso de alfabetización.
Madre de 12 hijos. Ángela, a los pocos años, entró en necesidad de instruir a sus propios hijos, pues en su lugar de origen no existía escuela. Cuenta sólo con la primaria.
“No había maestro en ese ranchito, y comencé a enseñarle a mis hijos con el famoso método de San Miguel Arcángel o la cartilla”, declara.
Doña Ángela, añora esa forma de preparar, pues asegura que eran cien por ciento efectivos.  La cartilla explica las tablas de multiplicar, sumar, restar y dividir.
Además de enseñar matemáticas, esenciales para la vida del campo. La cartilla contenía español,  civismo, música, religión y varios temas más.
“Es un maravilloso libro, también enseñé con el método de Enrique C. Rebsamen. En los años 50´s” recuerda la señora Robert.
Hace poco más de 30 años vive en Tierra Blanca, y es reconocida en la comarca por ser maestra rural
“Llegue a tener más de 30 niños, para enseñar, tenía diferentes horarios para atenderlos, sobre todo en vacaciones” señala.
Desde el puerto de Veracruz, Boca del Río, Acatlán, y varias colonias de la ciudad, venían los niños para repasar y aprender con ella.
Má Gela, como es conocida por todos sus vecinos y familiares, también es curandera. Una práctica poco común en esta zona.
“Esto nació de la necesidad, mi hija después de enviudar, se enfermó de espanto y fue mi suegra Margarita Hernández quien me enseñó como hacerlo”, argumenta la entrevistada.
Avergonzada de conocer esta práctica, poco a poco se fue corriendo el rumor de su manejo en estas disciplinas.
“Después, una nieta cayó en cama igual, se puso muy flaca y hasta convulsiones tenía, tuve que volver a hacerlo”, dice.
Cuando llegué a Tierra Blanca mucha gente supo que yo hacía esto. No sé y ni sabré quien dijo, poco a poco venían a curase conmigo.
Demuestra que es una práctica poco usual. Usa una hierba, que ella nombra hierba de espanto.
Pide como material de trabajo, un cuarto de Aguardiente y espíritus de tomar y untar que venden en el mercado. Con esto realiza sus curaciones.
Relata que llegó a esta ciudad por su hijo Alejandro, hace más de 38 años. Aunque se le hizo difícil al principio, por las altas alturas.
Está muy orgullosa, pues es hija de un coronel revolucionario, Leopoldo Robert. Este, luchó al lado del conocido Panuncio Martínez.
Cuenta que su padre estuvo asentado en varias rancherías, y por un tiempo estuvo en la ranchería de Paso Blanco, lo que hoy es Tierra Blanca.
“Él estuvo más en las zonas de Acatlán, recorrió Córdoba, Veracruz, estuvo en México y fue muy amigo de Panuncio”, Rememora la señora Robert.
Ella quiere este lugar, pues dice que aunque no nació aquí ha visto correr a muchos de sus alumnos, y asevera que para ser maestra no solo hay que estudiar, sino tener vocación.
 
 

viernes, 30 de mayo de 2014

Alejandra Sota y amigos



Amigos de Alejandra Sota en gobierno de FCH obtuvieron contratos por 38 millones

La ex vocera de la Presidencia de la República en el gobierno de Felipe Calderón encabezó un grupo de amigos y colegas universitarios que se coludieron a lo largo de todo el sexenio para beneficiar a una sociedad civil llamada "Defoe".




Amigos de Alejandra Sota, ex vocera y coordinadora de Comunicación del gobierno de Felipe Calderón, constituyeron una “sociedad civil”, Defoe, a la cual le otorgaron diferentes contratos por “asesorías”, los cuales ascienden a más de 38 millones de pesos.

En una investigación de Noticias MVS, primera emisión, se reveló el vínculo entre Sota y Defoe, encabezada por Yamil Gustavo Nares, un amigo de Sota y ex funcionario de la Presidencia, quien conformó la “sociedad” en 2009 y tan sólo dos meses después comenzó a conseguir contratos de Los Pinos.

De los 7 contratos que la Presidencia de la República otorgó a Defoe, el más alto se otorgó por más de 9 millones de pesos el 9 de noviembre 2012, es decir, a unos días de que concluyera el sexenio de Calderón; esa cantidad se pagó por una “consultoría especializada en materia de comunicación para el análisis de las estrategias y acciones utilizadas por la delincuencia organizada con y para generar impacto mediático en la opinión pública”.

En suma, Defoe obtuvo 13 contratos: 7 de Presidencia y los demás de Instituto Mexicano del Seguro Social.

5 contratos en el Seguro social ascienden a 8 millones de pesos. En el IMSS, previo a la firma de los contratos con Defoe, se colocó otra amiga de Sota: Maira Colín García.

Defoe se constituyó como “sociedad civil” con dirección en Oaxaca pese a que sus oficinas se encuentran en el Distrito Federal, en la colonia Hipódromo Condesa.

Los contratos que se le dieron a la “sociedad” encabezada por Yamil Gustavo Nares fueron para asesorías, “moderación y análisis de grupo de enfoque”.

En su cuenta en Facebook, se confirmó a través de diferentes fotografías que Nares es amigo de Sota pues ha coincidido con ella en diferentes fiestas (bodas), donde se han fotografiado juntos, entre ellas la boda del hijo del gobernador de Tabasco, Arturo Núñez.

Del ITAM a Los Pinos y de Los Pinos a Defoe

La historia empieza en diciembre de 2006 cuando Felipe Calderón designa a Alejandra Sota como coordinadora general de Imagen y Opinión Pública. Un mes después, Sota llamó a dos de sus ex compañeros en el ITAM, Yamil Gustavo Nares Feria y Maira Yazmin Colín García, para trabajar juntos. Ambos estuvieron bajo sus órdenes.

Estos dos personajes fueron, los que a lo largo de cinco años, se convirtieron en piezas clave para que Defoe obtuviera contratos con el gobierno federal pese a que la “sociedad civil” se constituyó apenas el 13 de febrero de 2009, es decir, no contaba con experiencia.

El 29 enero de 2008, Yamil Nares dejó de trabajar como director adjunto de la Coordinación General de Imagen y Opinión Pública coordinada por Alejandra Sota, en la Presidencia de la República, para incorporarse a la iniciativa privada.

Yamil encabeza una sociedad civil llamada Calidad y Servicio Educativo. El cambio de nombre a Defoe se registró el 13 de febrero de 2009, en el estado de Oaxaca, ante el notario público número 33.

Cuando apenas tenía dos meses de creada, Defoe recibió su primer contrato de la Presidencia de la República el 8 de abril de 2009 por la asesoría en estrategia gubernamental y análisis político por 5 millones 609 mil 943 pesos.

El último contrato con el IMSS, Defoe lo obtiene el 5 de agosto de 2010 por 179 mil 800 pesos, dos meses antes de que Maira deje el Seguro Social. Después, Maira se reincorporó a la Presidencia de la República como directora general de la Coordinación de Opinión Pública, cuando Alejandra Sota Mirafuentes era la vocera y coordinadora de comunicación social.





GENTE DE TIERRA BLANCA El revividor del Calzado


Gente de Tierra Blanca

SABINO JIMENEZ CASTRO

*Cuando iniciaba, sus clientes lo retaban, pues como se veía más joven, desconfiaban de su capacidad.


Jair Avalos López

Aunque es originario de una ranchería perteneciente a Tres Valles, Sabino Jiménez Castro desarrolló su vida personal y laboral en Tierra Blanca.
Nació en 1962 en Los Naranjos, sus padres, Eduardo Jimenez Torres y Fedencia Castro, buscando nuevos aires se trasladan a Las Mesas, municipio de Chacaltianguis.
A los 10 años sufre la pérdida de su padre. Su madre, viuda, decide seguir viviendo en Las Mesas.
Trabajando tierra ajena. Los padres de Sabino, deseando estudios para su hijo lo envían a Tierra Blanca, con su hermano Marcelo, obrero en los talleres de Ferrocarriles Nacionales.
Por algún tiempo vivió con su hermano, pero por diversas situaciones dejó su casa. Posteriormente, consiguió empleo de mandadero con Doña Martina.
“Doña Martina, era dueña de un bar y ahí yo hacía mandados a los clientes, limpiaba, ponía el hielo, y ella me mandó y me daba cobijo”, comenta.
Pero una amiga, Lucy Santander, inconforme por ese empleo, lo ayuda a encontrar a Fidel Torres “El Muerto”.
En 1978, Sabino es adoptado por “el muerto”, para ser su aprendiz. Él era un experimentado reparador de calzado. Afortunadamente, en el señor Fidel encontró, más que un maestro, un padre.
“Ellos me trataron como su hijo, nunca discriminaron y me educaron”, asegura el entrevistado.
Por 5 años, Sabino compartió techo con la familia del señor Fidel, en la 4 de Agosto y la calle Unión.
Cuando Sabino se sintió preparado, agradecido y motivado por su maestro, abandonó el hogar. Consiguió trabajo con “Los Socios”, un negocio pequeño.
Pasado el tiempo su madre llega a Tierra Blanca. Despues de cuatro años, nuevamente inicia en “El Rayo” ubicado en Juárez.
Después de dos años de trabajo en el “Rayo”, decide poner su negocio. Un pequeño tallercito en la calle Allende.
“Cuando iniciaba, estaba muy flaco y tenia 22 años, y dudaban de mi trabajo, y la clientela me ponía a prueba” asevera el sñor Jimenez.
En esa misma temporada se casa con Laura Alicia Torres Guzmán. Con quien comparte las primeras vivencias como zapatero independiente.
Con treinta años de trabajo en su negocio propio, ya no le es necesario ni tener razón social en su local.
Se siente orgulloso pues, con el paso del tiempo su clientela lo busca. Y mas orgulloso aun, de poderle dar nueva vida al calzado.