sábado, 31 de mayo de 2014

Una vida en el comercio


 

MIGUEL MARTÍNEZ, 50 AÑOS EN EL MERCADO


JAIR AVALOS LÓPEZ

 


Miguel Martínez Reyes, con 50 años comerciando en el mercado, se ha convertido en uno de los locatarios más antiguos no solo de la zona centro, sino del municipio.

Proveniente de una familia asentada en la congregación de Joachín, Don Miguel recuerda que aquella localidad era muy importante por su cercanía con la estación del ferrocarril.

“Llegaba el ferrocarril y surtía a las pequeñas tienditas del rancho o se bajaban del vagón las personas a comprar alguna golosina o para comprar de comer” menciona.

Durante su juventud, el señor Martínez participó en el primer sorteo para designar los locales del Mercado 20 de Noviembre, resultando ganador del puesto número 9, frente la avenida Juárez.

“Todas las calles del centro estaban lodosas en tiempo de agua o había mucho polvo cuando hacía calor, recuerdo que entraba una carreta gigante del ferrocarril y atravesaba la estación y surtía a la tienda sindical de los ferrocarrileros” afirma el entrevistado.

Comenzando como una tienda de abarrotes, el comerciante describe al aquel entonces nuevo mercado como algo muy benéfico para la población, las ventas eran muy altas y había gran surtido para los compradores.

Actualmente, este comercio ofrece aditamentos para el ganadero y el agricultor, desde limas y piedras para afilar, cinturones de cuero, botas de hule, sillas para montar y correas para caballos.

Con orgullo menciona que es propietario de un antiguo molino para café que adquirió cuando la Tienda Sindical Ferrocarrilera cerró sus puertas. Y este aparato cuenta con más de 40 años de ser utilizado, hasta el momento sigue funcionando como la primera vez.

“Es el único producto de abarrotes que aun vendo, el café lo traigo de Córdoba y es muy bien aceptado por mi clientela”, asegura.

Considera fue un error la desaparición del ferrocarril de pasajeros, pues asegura que había mucha derrama económica. Los viajeros visitaban el municipio y compraban la mercancía que se ofrecía.

A pesar de todos los años de trabajo, Don Miguel Martínez disfruta cada día de labor, pues lo considera un buen ejercicio para sus 90 años de edad. Sin contar la gran cantidad de amigos que durante este tiempo se ha ganado.

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